CONfines Políticos
22 de junio de 2026
Correspondencia: confinespoliticos@gmail.com
Este domingo, en la Casa de Nariño alguien quedó listo para ingresar al psiquiátrico. Pese a que lo anticipaban las encuestas y el resultado de la primera vuelta, Gustavo Petro se negó a aceptar el preconteo. Como para el populismo el ‘pueblo’ es una invención ideológica, es inconcebible que ese pueblo escoja otra opción que no sea la populista. En tal caso, debe ser alguna triquiñuela o fraude del adversario, algún complot urdido por la ultraderecha desde las sombras o efecto de la injerencia del imperialismo. Todo antes que aceptar que pesaron los desatinos y estupideces de Petro. ¿O ya se les olvidó cuando se puso a hablar de sus habilidades amatorias? Fue a finales de enero de 2026, en un discurso oficial ante las sospechas de que usó dinero público en un centro nocturno (striptease) en Lisboa…
Agreguen la conducta locuaz de la primera dama, Verónica Alcocer. Hasta el embajador colombiano en Suecia dio a conocer que se emborrachaba todos los días en Estocolmo, al grado de tener que intervenir la policía. No sé por qué Petro se dice sorprendido de que Iván Cepeda haya perdido las elecciones…
Recuerden que, en 2022, Gustavo Petro se proclamó ganador con el preconteo de la Registraduría, sin esperar el dictamen de los jueces ni el escrutinio oficial. La hipocresía es evidente: no aceptar la decisión adversa de los electores…
Recién fueron las elecciones en Perú, donde Keiko Fujimori logró lo que parecía muy difícil: ganar la Presidencia pese a la impronta dejada por su padre. Perú y Colombia nos dejan una enseñanza importante: las polarizaciones y fracturas atizadas por el populismo para hacerse con el poder, ponen las condiciones para una sociedad al borde de la ruptura. El resultado se decide por una diferencia mínima, aunque ha habido elecciones más cerradas todavía…
Geopolítica de la seguridad
Toda potencia necesita controlar un espacio de seguridad hemisférica y Estados Unidos no es la excepción. Lo que pasa es que dicho espacio no siempre se ha entendido de la misma manera ni en las mismas condiciones. El ascenso de Donald Trump al poder fue precedido por tres grandes concepciones: la de Roosevelt-Kennedy (Joe), la de Truman-Eisenhower-JFK y la globalista propiamente. La primera, se basaba en la no intervención más allá de América, al grado de sopesar dejarle a la URSS toda Eurasia con tal de que no se metiera en América (algo que, al final, resultó inviable para Roosevelt). La segunda, adoptó la teoría de la contención de George Kennan, mientras el globalismo optó por la creación de tres grandes polos rectores (Norteamérica, Europa y Japón-Asia). Esto es lo que Trump quiere reformular…
La hoja de ruta del presidente estadounidense pasa necesariamente por asegurar su espacio hemisférico de seguridad y lo estamos viendo. Desde su decisión de marcar distancia respecto a lo hecho por otros gobiernos mediante la USAID, ciertamente se generaron efectos negativos, pero también de otro tipo: triunfo de Kast en Chile (mientras cuenta con el apoyo de Javier Milei en Argentina), de Paz en Bolivia, Noboa en Ecuador, Asfura en Honduras, Fernández en Costa Rica, Fujimori en Perú y De la Espriella en Colombia. Nada mal para alguien que trata de mantener vigente a la potencia americana. Sumen lo ocurrido en Venezuela…
Mientras el cerco se va cerrando alrededor de Cuba, Nicaragua y México, Brasil se encamina a sus elecciones generales el 4 de octubre próximo y Lula ya registra síntomas de que la cosa no va bien para el PT…
No es un asunto ideológico sino de seguridad hemisférica. Trump hará todo lo necesario para consolidar a EE. UU. como la primera ‘Ciudad tecnofeudal’…
¿Un pasado que no se ha ido?
Las reformas aprobadas por el Partido Comunista Cubano (con sesgo capitalista), fueron interpretadas por Washington como “señales de humo” y es posible que así sea. Sin embargo, persisten las dudas sobre si serán cambios de fondo o solo un recurso para ganar tiempo y mantenerse en el poder (siguiendo el modelo chino). También hay que considerar que sea un mensaje para los cárteles de la droga para invertir en la Isla, pensando en las revelaciones que hiciera en su momento Carlos Lehder sobre las alianzas de los narcos colombianos con Fidel Castro. ¿O ustedes se creen que Fidel pudo aguantar tanto tiempo solamente con el lema: “Patria o muerte”? Según Lehder, Castro no dudó en sellar pactos con el narcotráfico al entrar en crisis la Unión Soviética y perder su ayuda…
En caso dado, ¿recurrirá Donald Trump a métodos pragmáticos, alternados con las vías institucionales? Si las 176 reformas cubanas son en realidad una invitación al Crimen Organizado, sería la ocasión para que la Mafia replantee su geopolítica continental. No estamos hablando de escenarios hipotéticos. Franklin D. Roosevelt y Joe Kennedy recurrieron a los mafiosos italianos para lograr algunos objetivos durante la Segunda Guerra Mundial. En sus memorias, Joe Bonano reconoce que fueron ellos los que financiaron a los ‘barbudos’ para darle el golpe de Estado a Batista, aunque el resultado fue peor para la Mafia. Fidel quería más dinero…
Lo que sería grave es un eventual traslado de la Inteligencia cubana a México, por aquello de que López Obrador les abrió las puertas de par en par. Hasta el momento, una invasión de EE. UU. a México sigue siendo improbable, pero lo anterior sí que podría provocarla y es mejor mantener la situación en el nivel de las presiones y, quizás, de las operaciones especiales…
Cuando la realidad nos habla
La realidad nos habla, pero, para que nos hable, hay que escucharla. Trump no podía ir más lejos sin un ideario que enarbolar y ha retomado el tema de la democracia ante el populismo o, mejor dicho, cierto tipo de populismo. La realidad no se presta a equívocos: el presidente estadounidense es un populista, aunque de cuño distinto del que combate. Desde aquellos años de Roosevelt hasta el gobierno de Biden, trata de replantear el papel geopolítico global de Estados Unidos. Trump, Putin y Xi Jinping son populistas que compiten por el poder de manera pragmática. Todo ideal está en función de eso…
Lo que estamos viendo es el desplome del populismo de izquierdas, que no de todo el espectro populista. En cierto modo, no cabe tachar como ‘ultraderecha’ a los aliados de Trump, que combate al populismo de izquierdas por ser un fracaso. Un criterio de carácter pragmático. Lo acabamos de ver en su polémica con Giorgia Meloni, a quien descalificó porque su popularidad está por los suelos. ¿Lo ven? El rasero es pragmático…
La lucha contra el aborto, la eutanasia, las políticas transgénero, etcétera, está supeditada a los resultados. Es para mantener sus alianzas internas y articular algunas en el plano internacional. Ante algo así, la voz que nos queda es la del Papa. León XIV no está abocado a responderle a Trump, pero, al defender la vida y la dignidad humana, se convierte en un ‘espejo global’ que le dice a unos y a otros (lo que resta de las viejas izquierdas y derechas) que “no son los más bonitos en el mundo entero”. Es un faro que nos guía en tiempos inciertos…
Dejemos que Petro siga diciendo que intervino el Estado de Israel para que perdiera Cepeda. Hay cosas más importantes en juego…
Hasta entonces…
