CONfines Políticos
9 de febrero de 2026
Correspondencia: confinespoliticos@gmail.com
El caso sobre Jeffrey Epstein se encamina a ser una de esas tramas que nunca serán aclaradas del todo, cuyos claroscuros darán origen a innumerables teorías que no contribuirán a arrojar luz al respecto. Es lo usual cuando hay un asunto delicado relativo al poder político y económico. Se deja todo a merced de la mentalidad conspirativa con tal de que no haya certeza de nada. La publicación de materiales en enero de 2024, diciembre de 2025 y recién en 2026, no arrojan elementos suficientes como para fincar nuevas responsabilidades penales o al menos es lo que han dicho las autoridades competentes. Empero, no descartemos la posibilidad de alguna sorpresa en el transcurso del año…
Por tal motivo, no debemos perder de vista lo que sí sabemos: Jeffrey Epstein era una especie de intermediario dedicado al tráfico de influencias. Conectaba a gente importante y se beneficiaba con sus servicios. Conoció el funcionamiento turbio del mundo financiero y lo usó en provecho propio, recurriendo a la mentira y el engaño…
Desde sus años como profesor mostró tendencias a la perversión sexual, que luego convirtió en parte del ‘negocio’ y en instrumento de chantaje. Fotografías, videos, registros, anotaciones personales y correos electrónicos lo prueba, aunque con cierta dosis de manipulación para hacer creer otra cosa…
Como lo indican los perfiles de los involucrados (aunque no necesariamente hayan cometido algún delito), el expediente se convierte en un ‘arma de doble filo’ en medio de una lucha por el poder: puede cortar no solamente hacia un lado o hacia el otro, sino también hacia todos los lados. El epicentro es Estados Unidos, pero con efectos geopolíticos hacia el exterior. Vean la lista y el terremoto político que ha provocado en algunos países europeos…

Más allá del ‘sueño americano’
Muchos analizan a Epstein mediante un esbozo biográfico usual, lo que conduce al clásico estadounidense que fue de la nada al pináculo del éxito. Sin embargo, no estamos ante una nueva versión del ‘sueño americano’ sino ante algo más complejo. La trayectoria del Jeffrey Epstein que hemos conocido empieza cuando da clase al hijo de Alan C. Greenberg (Ace), director ejecutivo del entonces Bear Stearms (banco de inversión). Al pasar de la academia al ámbito financiero, Epstein demostró mucha habilidad para aconsejar a los clientes. Ace tenía vínculos con el banco J. P. Morgan y era miembro de la fraternidad Zeta Beta Tau (ZBT), fundada en el City College en 1898. Al principio, ZBT era una hermandad sionista, que luego se abrió a miembros no judíos. Se ignoran relaciones de Epstein con ellos, pero su acercamiento con Greenberg coincide con la etapa en que ZBT entró en una espiral de escándalos por toda clase de excesos, incluyendo los sexuales…
Epstein ya daba señales de su preferencia por mujeres demasiado jóvenes para él y es posible que en parte se haya inspirado en la turbulenta vida de las fraternidades…
Los años Setenta y Ochenta experimentaron una especial euforia por las teorías de la conspiración (Club Bilderberg, Comisión Trilateral, etcétera) y algunas de ellas se centraron en el Bohemian Grove, una especie de sociedad secreta fundada en 1872 y cuya fama se dispara a partir de 1942, cuando albergó la reunión de planeación del Proyecto Manhattan. Por el impacto de la era atómica en la opinión pública, se empezó a hablar del Bohemian Grove como un grupo siniestro que controlaba el mundo, alimentado por las continuas protestas alrededor de su campamento anual. De ahí en adelante, se tejieron historias sexuales y de pedofilia…
Este ambiente campeaba cuando Jeffrey Epstein empezó su ascenso…

El salto al abismo
Exitosas operaciones financieras de alto riesgo que le redituaron relaciones con gente poderosa y una opinión pública proclive a las teorías conspirativas. En 1981, Jeffrey Epstein creó su propia compañía de inversiones, aunque más bien era una especie de club exclusivo: sólo aceptaba clientes con 1.000 millones de dólares en activos como mínimo y la lista era secreta. Algunos miembros de la cartera de clientes que tenía en Bear Stearms aparecen en los documentos que se han hecho públicos en la actualidad…
Este entramado de relaciones puede ser la explicación de que haya podido realizar toda clase de tropelías durante varios años sin consecuencias judiciales, así como la ridícula sentencia que le dieron luego de que en 2008 lo acusaran por delitos sexuales contra varias adolescentes…
Obviamente, un hombre con ese tipo de ‘vida profesional’ es fuente de información valiosa y, pronto, en la trama se nota la presencia de algunos aparatos de inteligencia y seguridad, así como de representantes de poderes fácticos. ¿Realmente fue entrenado por el Mossad como se ha publicado? ¿Hasta dónde llegaron sus relaciones con el Kremlin? ¿Cuál es el expediente que se dice podría tener el MI6? No deja de ser interesante su intercambio de opiniones con Steve Bannon y sus presuntas intenciones de derribar al Papa Francisco…
La racha exitosa de Epstein se le acabó en julio de 2019, cuando fue detenido acusado de tráfico sexual de menores y, en 2020, Ghislaine Maxwell, que fuera su pareja, igualmente fue detenida. El 10 de agosto de 2019, en una situación no aclarada plenamente, fue encontrado muerto en su celda. Sus archivos provocaron una pérdida de control por los personajes relacionados con él…
J. P. Morgan ha negado toda implicación en las actividades ilícitas de Epstein, pero lo cierto es que era su banco de operaciones…

¿Un culto transhumanista y sexual?
Al ser detenido, Jeffrey Epstein llevaba casi 20 años sopesando un proyecto que, al parecer, no llegó a concretar: convertirse en padre y creador de una nueva humanidad. Estaba convencido de que el futuro era el transhumanismo y que el nuevo género humano estaría ligado a la modificación genética y la inteligencia artificial. Esto lo dieron a conocer James B. Stewart, Matthew Goldstein y Jessica Silver Greenberg en el New York Times, unos días antes de su muerte…
Pensaba fecundar grupos de 20 mujeres en su rancho de Nuevo México, hasta que su ADN diera la vuelta al mundo. Eugenesia disfrazada de progreso. No hay otra forma de decirlo y mantuvo comunicación con científicos de la talla de Murray Gell-Mann, Stephen Hawking, Stephen Jay Gould, Oliver Sacks, George M. Church, Steven Pinker, Martin Nowak, Lawrence Kraus, Jaron Lanier y Frank Wilczek, entre otros. Según los autores del artículo, algunos científicos se cegaron por las promesas de donativos para sus propias investigaciones, dejando de considerar los delitos sexuales potenciales del caso…
Donald Trump y su hijo, Elon Musk, Bil Gates, Bill Clinton, Howard Lutnick, el expríncipe Andrés y Sara Ferguson, la princesa Mette-Marit, Thorbjørn Jagland, Peter Mandelson, Morgan McSweeney, Miroslav Lajcak, Jack Lang, Ariane de Rothschild, Astrid Gil-Casares, José María Aznar, etcétera. Estamos hablando de que únicamente se ha publicado alrededor de la mitad del expediente. Los resultados de la investigación dirán si cometieron algún delito…
Los nombres de mexicanos han revivido los casos de Raniere y la secta sexual Nxivm, así como el de la secta La Luz del Mundo (uno de los proyectos que surgieron en 1926, con cuño masónico, durante el gobierno de Plutarco Elías Calles). El punto es que eso podría traer consecuencias para determinados políticos actuales…

Una escatología intramundana
¿Estamos ante un culto de carácter eugenésico y sexual o de dinero y poder? ¿O es todo a la vez? Sin duda, algo hay de escatológico y apocalíptico, pues ciertos aspectos del transhumanismo apuestan por lograr la inmortalidad de los seres humanos, enfrascados en una carrera por cancelar el apocalipsis y el punto final de la Historia. Si lo vemos desde la teología católica, el fin del mundo dará paso a la bienaventuranza eterna para unos y la perdición igualmente eterna para otros. Desde este punto de vista, el transhumanismo es una oposición frontal al plan de Dios, desechando Su creación en aras de otra nueva impulsada por la tecnología sexual…
Sin dejarse llevar por las teorías de la conspiración, los cultos sexuales no son nuevos. Además de antecedentes remotos, tenemos el caso del Thursday Club en Inglaterra, al que se adhirió el príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel y al cual fue llevado por el barón Narhum. Se reunían los jueves para comer, beber en abundancia y entregarse a todo tipo de placeres. Entre sus miembros estaban Peter Ustinov y Kim Philby, que fuera un agente doble que huiría a la Unión Soviética al ser descubierto…
Actualmente, hay una lista de organizadores de fiestas sexuales: Castleevents, Killing Kittes y, sobre todo, la sociedad secreta creada por Damon Lawner: Snctm (alusión a ‘Santuario’ en latín). Sus referentes son las bacanales de Grecia y Roma. Según Lawner, su objetivo es “espiritualizar la sexualidad” mediante el “erotismo fetichista” y el autodescubrimiento…
Tal parece que está en marcha una escatología intramundana a la espera del Apocalipsis…
Hasta entonces…
