CONfines Políticos
13 de febrero de 2026
Correspondencia: confinespoliticos@gmail.com
Ser Vicario de Cristo no es tarea fácil, con mayor razón en una realidad como la nuestra: justo cuando se está decidiendo el perfil geopolítico del siglo en curso. No estamos en una reedición de la Guerra Fría, asunto que sería más sencillo de resolver. La situación dista mucho de la que tuvimos a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial. Para empezar, la Guerra Fría se configuró en un escenario bipolar hoy inexistente. Una cosa es que haya tres grandes polos globales (con el posible arribo de un cuarto jugador) y, otra, que se trate de varios proyectos que compiten entre sí. El proyecto es uno solo: el populismo autoritario…
Aunque algunos parecen no darse por enterados, se ha resquebrajado por completo el anquilosado esquema de izquierdas y derechas…
Lo inquietante es que el escenario se asemeja más al del principio de las dos guerras mundiales (especialmente de la segunda), pero con un mayor número de conflictos que en aquella ocasión…
León XIV no transitará como si estuviera a medio camino entre dos extremos ideológicos, sino como un Papa que tiene por delante un panorama esencialmente monopolar expresado en tres versiones…
La ‘nueva cuestión social’
Los cambios que estamos experimentando, basados en el desarrollo tecnológico, nos están llevando a una ‘nueva cuestión social’ que en muchos aspectos es muy diferente a la del Papa León XIII, lo que exige un replanteamiento. León XIII presentó la Doctrina Social de la Iglesia como “un tercero en discordia”, como la alternativa ante el socialismo y el liberalismo. Hoy, los principales competidores por la supremacía global están enfrascados por imperar en inteligencia artificial, en la tecnología de la vida y de la sexualidad, en la economía digital, en la energía global, en las rutas comerciales, etcétera y todos lo están haciendo de la misma manera. No son alternativas entre sí…
Esto no significa que se deba desembocar en una confrontación entre la Doctrina Social de la Iglesia y los rectores geopolíticos del mundo. Sólo digo que el mundo bipolar, al que estábamos acostumbrados, se ha ido para siempre…
León XIV recibió una Iglesia dividida (de lo cual no es culpable el Papa Francisco). Con un forcejeo entre instancias que pretenden abordar la nueva cuestión social de manera diferente, sin caer en la cuenta de que, en cualquier caso, implicaría que la Iglesia renuncie a parte de su misión y a deslindarse de ciertos aspectos del Evangelio predicado por su Fundador. Para una institución como ella, perder su razón de ser, aunque sea parcialmente, implica perderlo todo…
Por si no bastasen los escándalos (algunos reales y otros inventados o usados para mermar la autoridad de la Iglesia), se perfila como necesario reinsertar la Doctrina Social y convocar a un nuevo concilio ecuménico antes de que termine el siglo XXI…
El ser humano a la deriva
Si el contexto de León XIV guarda muchas diferencias con el de León XIII, subyace el drama humano y la Iglesia tiene la misión de ir al encuentro del ser humano para anunciarle la Buena Nueva y prepararlo para el encuentro con Cristo. La Humanidad está atrapada en un movimiento pendular que lo podemos ver expresado en las recientes declaraciones de Daniela Amodei, cofundadora y presidente de Anthropic: el futuro de la IA estará en función de las humanidades. Pero se trata de un espejismo que no tendrá como objetivo la cuestión social ni a las personas…
En un extremo, está el auge de las llamadas ‘carreras STEM’ (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas): una ingente cantidad de estudiantes se matriculan con la intención de ser contratados por las grandes tecnológicas, cosa que está sucediendo a un ritmo vertiginoso, pero será pasajero. Cesará conforme se logre el punto óptimo en la programación hecha por la propia inteligencia artificial. Como dijo Jensen Huang hace casi dos años: “nuestro trabajo es crear tecnología informática para que nadie necesite programar”. Piensen en lo que pasará en los años siguientes con todas esas generaciones que están egresando de esas carreras…
Sin embargo, no es solamente cuestión de generaciones camino al desempleo…
En el otro extremo está el futuro promisorio que avizoran tanto Daniela Amodei como Jensen Huang: las humanidades serán el futuro laboral para lograr que la inteligencia artificial ‘sea más humana’ cada día, para que ‘piense y actúe’ como si lo fuera. ¿Se fijan? Lo específicamente humano será necesario para perfeccionar la IA, no para afrontar los desafíos del ser humano que parece quedar a la deriva…
Es un mundo tecnológico y humano al que se debe evangelizar y permear con la Doctrina Social Cristiana…
De cuando Roma era el mundo
A otro Papa León, el primero en la lista, le tocó afrontar la amenaza de saquear Roma por parte de Atila. Hay cuatro fuentes: una, nos dice que Atila fue convencido por León I de retirarse y no saquear la ciudad. La segunda, dice que Atila fue conminado por sus propios allegados, temiendo una maldición. La tercera, habla de que Atila tuvo la visión de un hombre de gran altura con vestimenta sacerdotal y portando espada, que lo amenazó de muerte si procedía. La última, registra un brote de peste entre las filas bárbaras y que Atila se retiró abruptamente. Años más tarde, ocurrió el saco de Roma a manos de Genserico y, por intercesión de León I, respetó las Iglesias principales, salvándose los que se refugiaron en ellas…
¿Tendrá León XIV un papel parecido o entre León I y León XIII? Entonces, Roma era el mundo. Ahora, el mundo es Roma y tres imperios se disputan su dominio. Vamos a ver si León XIV logra convencer a cada uno de no domeñarlo. Políticamente, no hay una fuerza con poder global que salvaguarde la democracia. Teológica y socialmente, sí hay quien busca el bien de la Humanidad…
El mundo actual es más complejo. La idea de un reparto de esferas de influencia no será sostenible del todo: los puntos neurálgicos del poder geopolítico están entrelazados, lo que dificulta la delimitación pacífica de las áreas en cuestión. Las dos guerras mundiales tuvieron como principal epicentro a Europa. En el siglo XXI, los conflictos están dispersos y la posibilidad de una guerra se proyecta como global. En tal caso, la primera en su tipo, cuyos efectos serían más devastadores…
Lo paradójico es que sea el tránsito en que aparece un Papa como León XIV…
Crucificado con Cristo
Paulo VI decía que Dios lo había escogido para estar crucificado como Cristo, en referencia a que izquierdas y derechas tiraban de él para atraerlo. La vida pública de N. S. Jesucristo así fue: los evangelios indican cómo unos y otros querían alinearlo o convertirlo en su líder. A León XIV le toca estar en tensión con polos autoritarios que poco o nada tienen que ver con izquierdas y derechas, pero sí con los intentos de ideologizar a la Iglesia…
Ante todo, el Papa primero fue ordenado sacerdote y la vida de todo sacerdote debe girar alrededor de Cristo-Eucaristía. La unidad de la Iglesia no se logra concediendo algo a cada parte en pugna, sino centrando a todos en la expresión sacramental del Misterio Pascual. Un concilio se convoca por motivos pastorales, pero unidos a su Fundador. Sólo así se podrá lograr que la Doctrina Social de la Iglesia ilumine los ámbitos de la vida humana en sociedad. Toda reforma debe ser para cumpliendo con la misión que le fue encomendada, no para arrojarse al mundo desde el pináculo del templo. Lanzarse al vacío mundano significa adorar a otro que pretende ser dios…
Las guerras pasan por un proceso de teriantropía: personas que adoptan formas bestiales para eliminar a otras. La paz no puede provenir del odio al ser humano concreto. Al igual que la ideología del aborto, la de género es una expresión violenta contra la propia Humanidad…
Darle la razón al ‘camino sinodal alemán’, es adentrarse en la teriantropía. El negar que los partidarios de la ‘vida alternativa’ sean sujetos de salvación, también lo es. N. S. Jesucristo dijo que la Voluntad del Padre era que todo el que crea en él, se salve. El camino de la paz es la conversión…
Hasta entonces…
