CONfines Políticos
28 de noviembre de 2025
Correspondencia: confinespoliticos@gmail.com
El viaje del Papa León XIV al Medio Oriente está en pleno desarrollo y no podemos ignorar su contexto: una feroz lucha por la supremacía global acompañada, entre otras cosas, por lo que ocurra en la guerra en Ucrania y en el Medio Oriente, así como los amagos por la geopolítica de “una sola China” y el control de Taiwán, que acaba de tener otro de sus sobresaltos por los posicionamientos de Japón y China. Una guerra híbrida como la que presenciamos conlleva una oleada de declaraciones y filtraciones como la relativa a la conversación entre Steve Witcoff, enviado especial de Donald Trump y Yuri Ushakov, asesor clave de Vladimir Putin…
En el escenario propio, los síntomas de profundas divisiones al interior de la Iglesia Católica y del cristianismo en general son innegables. Asimismo, la visita pastoral a Turquía y el Líbano reviste un especial interés: el cumplimiento de 1700 años del Concilio de Nicea, uno de cuyos frutos fue el Credo en medio de graves tensiones que amenazaban la unidad de la Iglesia y del Imperio. Fue en Iznik (antigua Nicea) donde se realizó el primer Concilio Ecuménico, convocado por el emperador Constantino en el año 325, aunque su papel ha sido distorsionado. Por ejemplo, Constantino no intervino en la elaboración de los contenidos teológicos. Por eso, es insostenible la afirmación de que el emperador fue el fundador de la Iglesia, como dicen algunos…
En el camino de Nicea
Constantino venía de derrotar a Licinio, pero faltaba mucho para lograr la unidad del Imperio por las poderosas facciones que campeaban en el ámbito político. Aunado a lo anterior, existía el peligro del arrianismo, que también amenazaba con fragmentar lo logrado. Esto explica su interés en convocar al concilio y asegurar su éxito. Los arrianos no aceptaban la divinidad de N. S. Jesucristo, lo que, obviamente, ponía en entredicho la redención: en tal caso, Cristo no sería ni mesías ni salvador de nadie…
En poco tiempo, aparecieron conexiones entre las facciones políticas y las divisiones que estaban provocando los arrianos. Esto preocupaba enormemente al emperador. En Nicea se dieron pasos importantes afirmando la divinidad de Jesucristo, pero será hasta el Concilio de Constantinopla (en el año 381) cuando el Credo se configure como ahora lo conocemos, al afirmarse igualmente la divinidad del Espíritu Santo. Esta es la base de la declaración de fe: el Dios Uno y Trino…
El resultado fue un respaldo arrollador de los obispos presentes y cabe señalar que se trató de un concilio eminentemente oriental: de occidente solamente hubo cinco obispos, así como representantes del Papa Silvestre I…
El viaje de León XIV es todo un mensaje de unidad geopolítica al incluir la visita al lugar donde se hizo el Concilio de Nicea y, por ende, no es una remembranza, no es un simple retorno al pasado. El sentido de sus mensajes en lo que va de su pontificado, apunta a recuperar la unidad yendo al lugar donde, por primera vez, estuvo en peligro y, mucho antes de dicho Concilio, a la región donde se reconoció la autoridad papal de San Pedro…
Les recuerdo que, hace unos días, el Papa publicó su carta apostólica sobre el Concilio de Nicea: In unitate fidei, que proclama la unidad en la fe, en la paz y en la reconciliación…
En los tiempos del primer Papa, las comunidades cristianas eran muy pequeñas y, hoy, en Turquía lo siguen siendo (al igual que en otras partes del Medio Oriente y de África). Resulta paradójico que, desde Paulo VI hasta León XIV, los papas hayan viajado al Medio Oriente casi de inmediato, excepto Juan Pablo I que no tuvo vida para hacerlo…

Los mensajes de León XIV
Con este viaje, León XIV está enviando un mensaje inequívoco a los que hoy amenazan la unidad de la Iglesia, especialmente al llamado ‘Camino sinodal alemán’, que pretende que la Iglesia recupere su presencia en el mundo abrazando y enarbolando la mentalidad y el estilo de vida en boga, sin reparar en que lo anterior implica negar y rechazar que Cristo sea el Salvador, pues la Palabra sería forzada a encajar con el mundo y el pontífice acaba de viajar a un lugar donde los cristianos no han pretendido asemejarse al islamismo circundante, aunque sigan siendo minoría…
Los días previos a la partida fueron intensos, porque de paso envío un claro mensaje al conservadurismo católico (que no tradicional) al reformar el canon que el Papa Francisco dejó de lado al nombrar a Sor Raffaella Petrini al frente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, cargo que debía ser ocupado por un Cardenal. Ahora, hasta un laico puede ser designado…
Por otra parte, desde su llegada, León XIV resaltó la importancia de la libertad religiosa, el respeto a las minorías y la participación de las mujeres, a la par de reconocer el papel de Turquía como “puente cultural”. Tengan en cuenta que, en esa parte del Medio Oriente, Turquía es el punto de unión entre la Eurasia oriental y la occidental, al punto de que Estambul es la única ciudad con una parte en Asia y otra en Europa, dividida por el estrecho del Bósforo y unida por un túnel que se llama precisamente: Eurasia…
Desde este punto de vista, Turquía es la ‘bisagra’ de Eurasia…

La guerra y la paz en los ‘últimos tiempos’
Un viaje apostólico a Turquía incluye un aspecto crucial que se presta a muchas especulaciones: las siete iglesias que menciona el Apocalipsis se encuentran en la región occidental turca (Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea, todas ellas en lo que era la antigua provincia de Asia del Imperio romano, aunque en su mayoría hoy sean sitios arqueológicos). Más que una referencia geográfica, en el lenguaje neotestamentario las siete simbolizan la Iglesia universal, así que León XIV ha ido un país con una fuerte carga simbólica para la Iglesia Católica, hoy marcado por un largo proceso de movimientos nacionalistas e islamistas, que tuvieron en Mustafá Kemal Atatürk a su líder más importante y que, actualmente, Recep Tayyip Erdoğan es heredero de esa tradición autoritaria…
Geopolíticamente, los espacios y los mapas cuentan mucho, y a Turquía y a Ucrania sólo las separa el Mar Negro. Desde que Rusia invadió a Ucrania, el papel turco ha sido crucial y objeto de negociaciones. El Papa también incluyó al Líbano, donde la comunidad cristiana es más grande, pero en un país con muchos problemas internos y directamente vinculado a los conflictos entre Israel, Irán y el terrorismo…
Es evidente que el viaje de León XIV se incardina en una óptica geopolítica más allá de los factores de poder regionales y globales. Hablamos de dos puntos clave en la geopolítica de Eurasia (Turquía y el Líbano), con toda su carga propia de los ‘últimos tiempos’ y quizás eso explique su decisión de tratar de avizorar el futuro recuperando el pasado de los primeros siglos de la Iglesia, bajo el entendido de que ecumenismo y sinodalidad son realidades íntimamente relacionadas…
El Papa parece estar muy atento a la tendencia que está despuntando en algunos geopolíticos del momento, en el sentido de asegurar que no estalle una guerra nuclear, sino otra de dimensiones convencionales y en la cual tres puntos se encuentran íntimamente vinculados: Ucrania, el Medio Oriente y Taiwán…
Hasta entonces…
