CONFINES POLÍTICOS

Un viaje más allá de las fronteras

La economía que no ve valor

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Inteligencia Artificial, Eficiencia Y La Crisis Invisible Del Bienestar

Por Carlos Anaya

Vivimos en la época de las máquinas inteligentes, pero también —y esto se dice menos— en la de las economías que han dejado de entender qué es valioso. Nunca habíamos sido tan eficientes, tan medidos, tan optimizados. Y, sin embargo, algo no cuadra: el crecimiento no alcanza, el bienestar no se sostiene, el sentido se diluye. La inteligencia artificial promete resolverlo todo, pero quizá está haciendo visible un problema más profundo: no sabemos ya qué estamos contando… ni por qué.

Durante décadas, la economía se acostumbró a medir el mundo en cifras que parecían incuestionables: productividad, ingreso, crecimiento. Ese lenguaje funcionó mientras lo importante coincidía con lo medible. Hoy esa coincidencia se ha roto. Hay valor que no aparece en las estadísticas y decisiones que se toman con base en indicadores que ya no capturan lo esencial.

No es que la economía haya dejado de funcionar. Funciona —y cada vez mejor— en aquello que sabe medir. El problema es que la vida humana no se reduce a eso.

Hay dimensiones que sostienen la vida —el cuidado, la confianza, la pertenencia— que no tienen precio, pero sin las cuales el sistema simplemente no se sostiene. La paradoja es que cuanto más sofisticados se vuelven nuestros instrumentos de medición, más visibles se vuelven sus límites (Sen, 1999; Stiglitz et al., 2009).

En ese contexto emerge una pregunta incómoda: ¿y si el problema no fuera la falta de valor, sino nuestra incapacidad para reconocerlo?

Una economía con un punto ciego

La tradición económica dominante ha identificado el valor con aquello que puede intercambiarse en el mercado. El precio se convirtió en su lenguaje natural. Pero ese lenguaje, útil para coordinar intercambios, es insuficiente para describir la vida en común (Polanyi, 1944).

Frente a esta reducción, la Economía Social y Solidaria lleva décadas proponiendo otra intuición: la economía no es solo un sistema de producción, sino una forma de organizar relaciones. No se trata únicamente de generar bienes, sino de sostener la vida.

Como ha mostrado la literatura sobre capital social, la confianza y la cooperación no son externalidades, sino condiciones estructurales del funcionamiento económico (Putnam, 2000).

El modelo AVRE-D: nombrar lo que falta

Para hacer operativa esa intuición, propongo el modelo AVRE-D —Arquitectura de Valor Relacional Expandido con Dignidad—. No es un artificio técnico, sino un intento de ordenar algo que la experiencia ya sugiere: el valor es múltiple y solo produce bienestar cuando sus dimensiones están en equilibrio.

El modelo distingue cuatro tipos de valor:

  • Valor económico (VE): producción, ingreso, crecimiento.
  • Valor social (VS): confianza, cooperación, comunidad.
  • Valor existencial (VX): bienestar, sentido de vida, satisfacción.
  • Valor algorítmico (VA): inteligencia artificial, digitalización, automatización.

La economía tradicional se ha concentrado en el primero. La época actual está fascinada con el último. Pero el bienestar humano —el que realmente importa— no depende de una sola variable, sino de la relación entre ellas.

Dicho en una línea:

No basta con producir más ni con innovar más; importa cómo esas capacidades se insertan en la vida social.

La relación que cambia todo

El corazón del modelo no está en las variables, sino en su interacción. En particular, en una relación decisiva: tecnología y capital social.

En términos analíticos:

VX = f(VE,VS,VA,VA x VS)

En términos simples:

La inteligencia artificial no mejora la vida por sí sola; su efecto depende del nivel de cohesión social.

Cuando el capital social es bajo —cuando hay desconfianza, fragmentación, aislamiento—, la tecnología puede aumentar la eficiencia y, al mismo tiempo, deteriorar la experiencia de vida.

Cuando el capital social es alto —cuando hay redes, cooperación, sentido de pertenencia—, la misma tecnología potencia capacidades humanas.

La diferencia no está en la tecnología. Está en la sociedad que la sostiene.

La inteligencia artificial como espejo

Se suele decir que la inteligencia artificial transformará la economía. Es cierto, pero incompleto. También la está revelando.

La IA optimiza lo que ya existe. Si el sistema mide mal el valor, la IA no lo corrige: lo perfecciona. Hace más eficiente una definición incompleta (Varian, 2019; OECD, 2026).

Por eso puede ocurrir algo aparentemente contradictorio: más datos, mejores algoritmos, decisiones más rápidas… y, sin embargo, mayor sensación de vacío o desconexión.

No es un fallo técnico. Es un desajuste conceptual.

Una advertencia antigua, una evidencia nueva

Hace años, en Caritas in Veritate, se planteó una idea que hoy adquiere una fuerza inesperada:

“El desarrollo auténtico… debe ser integral” (Benedicto XVI, 2009, n. 18)

Y más aún:

“La técnica nunca es solo técnica… es un hecho profundamente humano” (Benedicto XVI, 2009, n. 69)

Esta intuición encuentra eco en enfoques contemporáneos sobre ética de la IA, que subrayan la necesidad de orientar la tecnología hacia el bienestar humano (UNESCO, 2022).

Reconstruir la economía desde las relaciones

Si el diagnóstico es correcto, la salida no pasa por frenar la tecnología ni por idealizar el pasado. Pasa por reintegrar la economía en la vida social.

Eso implica, al menos, cuatro desplazamientos:

  1. Revalorizar lo invisible

El trabajo de cuidados, la vida comunitaria, aquello que no entra en el PIB (INEGI, 2025).

  1. Reorientar la empresa

De la eficiencia como fin a la eficiencia como medio de creación de valor humano.

  1. Gobernar la tecnología

No en función de lo que puede hacer, sino de lo que debe servir.

  1. Medir mejor

Incorporar bienestar, confianza y cohesión como indicadores centrales (OECD, 2023).

Una idea incómoda —pero inevitable

El modelo AVRE-D obliga a aceptar algo que preferimos evitar:

Podemos tener la mejor tecnología… y seguir teniendo una mala economía.

Porque la pregunta decisiva no es cuánto producimos ni qué tan eficientes somos, sino qué tipo de vida estamos haciendo posible.

La economía aprendió a contar casi todo. Pero olvidó contar lo más importante.

Y ahora, en la era de la inteligencia artificial, ese olvido ya no puede ocultarse.

Porque el verdadero problema no es que falte valor. Es que hemos dejado de reconocerlo.

Referencias

Anaya, C. (2026). La economía después del dinero.

¿Puede la IA vaciar el mundo de sentido? (2 de mayo de 2026)

Benedicto XVI. (2009). Caritas in veritate. Vaticano.

Caritas in veritate (29 de junio de 2009)

Francisco. (2020). Fratelli tutti. Vaticano.

Fratelli tutti (3 de octubre de 2020)

Han, B.-C. (2015). The burnout society. Stanford University Press.

The Burnout Society | Stanford University Press

INEGI. (2025). Cuenta satélite del trabajo no remunerado de los hogares de México 2024.

CSTNRHM2024_RR.pdf

OECD. (2026). OECD principles on artificial intelligence.

Principios de IA | OCDE

OECD. (2023). Better Life Index.

Monitor de Datos de Bienestar de la OCDE | OCDE

Polanyi, K. (1944). The great transformation: The political and economic origins of our time. Rinehart & Company, Inc.

La gran transformación: Karl Polanyi: Internet Archive

Pontificio Consejo Justicia y Paz. (2004). Compendio de la doctrina social de la Iglesia. Vaticano.

Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia

Putnam, R. D. (2000). Bowling alone: The collapse and revival of American community. Simon & Schuster.

Bowling solo: el colapso y resurgimiento de la comunidad estadounidense: Putnam, Robert D: Internet Archive

Sen, A. (1999). Development as freedom. Anchor Books.

Development as Freedom – Amartya Sen (1).pdf

Stiglitz, J. E., Sen, A., & Fitoussi, J.-P. (2009). Report by the Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress. OECD.

(PDF) Informe de la Comisión sobre la Medición del Rendimiento Económico y el Progreso Social (CMEPSP)

UNESCO. (2022). Recommendation on the ethics of artificial intelligence.

Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial – UNESCO Biblioteca Digital

United Nations. (2015). Transforming our world: The 2030 Agenda for Sustainable Development.

Transformando nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible | Departamento de Asuntos Económicos y Sociales

Varian, H. R. (2019). Artificial intelligence, economics, and industrial organization. En A. Agrawal, J. Gans, & A. Goldfarb (Eds.), The economics of artificial intelligence: An agenda (pp. 399–419). University of Chicago Press.

Inteligencia Artificial, Economía y Organización Industrial | NBER

Žižek, S. (2020). Pandemic!: COVID-19 shakes the world. Polity Press.

[PDF] ¡Pandemia! por Slavoj Zizek | 9781509546114, 9781509546121

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