Hombres poderosos que no lo son tanto

El mundo parece estar en los umbrales de una guerra global. Es la Trampa de Tucídides, como dice Graham Allison. Pero también estamos en los linderos de una realidad muy compleja que enmarcará el perfil del siglo XXI.

CONfines Políticos

El mundo ha entrado con extrema rapidez en la inoperancia omnipotente. Resulta paradójico que, en la era de los hombres fuertes, del populismo autoritario y las autocracias, haya cosas que hombres tan poderosos no pueden hacer. Parece que todo lo pudieran, pero no. Putin pasará a la historia con la marca de una ‘operación especial’ en Ucrania que rebasó la duración de la Gran Guerra y vamos a ver si le da alcance a la Segunda Guerra Mundial. Trump, como el presidente que se propuso regresarle a Estados Unidos su esplendor, pero terminó enfrascado en un conflicto que ha durado más de lo calculado. Xi Jinping, por un problema inmobiliario que ha puesto en jaque su economía circular y un comercio exterior todavía insuficiente para cumplir sus planes…

Jerarcas globales aquejados de imposibilidad ante un mundo que hay que perfilar…

Así reza un aforismo de la tradición jurídica romana, recopilado por grandes juristas como Ulpiano y Hermogeniano. La sabiduría popular se encargó de agregarle su consecuencia lógica: quien no puede lo menos, no puede lo más. ¿Cómo configurar el mundo de una determinada manera, si no pueden resolver un asunto regional o focalizado? Graham Allison alertó sobre la posibilidad de que se cumpla la ‘trampa de Tucídides’, lo que es un riesgo latente. Pensar que el mundo se pueda convertir en un ‘Peloponeso global’ resulta inquietante. Pero podría haber algo más…

El camino hacia un Peloponeso global

Una guerra puede empezar en cualquier momento. Solo se necesita un tonto con iniciativa, alguien de ‘mecha corta’ o un mandamás ambicioso o desesperado. ¿De verdad quieren desencadenar la Tercera Guerra Mundial, si no pueden resolver lo de menor calado? Evocar la guerra entre la potencia espartana y la emergente Atenas para dirimir el siglo XXI, es fácil. Es cuestión de palabras. Una guerra global es otra cosa…

Kim Jong-un lleva años blandiendo la espada de la muerte, sin pasar a más. Esto no significa que deba desestimarse un desenlace bélico. Lo que hay que distinguir son las escaladas que podrían derivar en una guerra de las presiones discursivas con tal de forzar una negociación. Kim, Putin, Trump y Xi lo hacen con frecuencia. Tal vez porque no han llegado al límite de la supervivencia. ¿Qué tan cerca de eso está cada uno de los líderes mundiales? Este es el aspecto crucial…

Vladimir convocó a elecciones parlamentarias para el 20 de septiembre, eliminando toda opción opositora. Pareciera no estar en peligro, pero todos sabemos que, conforme se suprimen las vías democráticas, aumenta el riesgo de un conflicto social. Hay un descontento al alza por el combustible con poco margen para expresarse, mientras Ucrania ataca infraestructura productiva y comercial. Putin se acerca a la máxima tensión, necesitando cada vez más a China…

Del otro lado, aumenta la audacia de Trump buscando evitar un descalabro electoral en noviembre. Modificaciones a distritos electorales, socavar el voto desde el extranjero, nuevos bríos en el combate a la narcopolítica, acuerdo petrolero ventajoso con Venezuela, apostando a nuevas sanciones a Irán. Pero el régimen de los ayatolás no es el problema…

¿Podría llegarse a la guerra en una ruta ‘racional’? Claro que sí. Sanciones mal sopesadas lo serían…

¿Hasta topar con Xi Jinping?

Sanciones progresivas implican afectar los intereses de otros, empezando por los del gigante asiático. El paso del escenario militar a la guerra económica provoca efectos fuera del Medio Oriente y Beijing se niega a aceptarlo. Es verdad que Trump quiere dividir el aparato de poder iraní, poniéndolos a escoger entre aceptar condiciones o soportar un castigo largo. Por lo pronto, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha aceptado que ya resienten los efectos del caso. Pero Pezeshkian no tiene todas las decisiones en sus manos…

De empecinarse Teherán en rechazar el acuerdo, Trump tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a llegar con su ‘Operación Marginado Económico’, anunciada por Scott Bessent, secretario del Tesoro. China es el principal factor que sostiene la economía iraní…

Entre la trampa de Tucídides y la complejidad global

Todo está conectado con todo. Es consecuencia de la era global. Unos y otros no pueden avanzar en sus medidas sin afectar a socios, aliados, competidores o a sí mismo. Al aumentar, Estados Unidos comenzará a padecer los efectos internos y se topará con China en el exterior. ¿Llegarán a las armas?  Washington tendría que darle algo a Beijing para continuar el castigo a Teherán y no puede ser cualquier cosa…

Y aquí llegamos a un punto capital: la conectividad global genera situaciones muy complejas para todos. Por ejemplo, en el intrincado escenario del Medio Oriente, Rusia ha perdido su peso geopolítico en la región, cuyos países ven al Kremlin como un actor oportunista. Igualmente, ha quedo en evidencia que EE. UU. ya no puede garantizar la seguridad, dando pie a alianzas regionales. Asimismo, Asia Central podría beneficiarse tanto del conflicto en Irán y el estrecho de Ormuz como del debilitamiento ruso en el espacio postsoviético. De tener éxito su estrategia geopolítica regional, estará en vías de consolidarse como un factor de poder global…

Estrategas del engaño

Los planes de Xi Jinping incluyen aislar sus relaciones internacionales del forcejeo geopolítico. No significa que China sea respetuosa. Recién el FBI dio a conocer el desmantelamiento de una red de ciberespionaje dedicada a infiltrar agencias gubernamentales e infraestructura crítica estadounidense, liderada por la empresa QTFY con sede en China. Para que tengamos una idea de la complejidad imperante, a la par el Ejército estadounidense ha empezado a usar un arma láser para derribar drones de narcos en la frontera con México…

En vista de que no ha podido imponerse en Ucrania y de nuevas sanciones, Putin envió señales de una nueva movilización militar, lo que algunos interpretaron como preparación para agredir a la OTAN. Zelenski afirmó que Putin quiere reclutar 300 mil efectivos luego de las elecciones, lo que aumentó los temores. No se debe descartar un ataque o que se quiera poner a prueba la capacidad de respuesta, pero también resulta absurdo que Moscú abra otro frente cuando no ha tenido éxito en Ucrania. En una lógica oportunista, Putin aprovecha los procesos electorales en varios países europeos que llevan a volcarse hacia adentro…

De inmediato, León XIV envió al jefe de la diplomacia vaticana, monseñor Paul Richard Gallagher a Moscú para reunirse con Serguéi Lavrov, luego de lo cual dijo que lo de Ucrania debe terminar y no por la vía armada. Al día siguiente, se entrevistó con Yuri Ushakov, asesor de Putin en política exterior. El mismo día del encuentro con Lavrov, llegó John Ratcliffe, director de la CIA. Un viaje de 16 mil kilómetros en total y sin previo aviso, no parece semirrutinario, como dijo Trump. Se reunió con Serguéi Naryshkin, cabeza del espionaje exterior ruso…

Mientras Trump aseguró que no habría un ataque contra la OTAN, Rusia dijo que podría hacerlo…

El poder en tiempos complejos

A Putin le están afectando los recientes ataques ucranianos con armamento británico. Por eso resulta creíble la posibilidad de agredir a la OTAN, aunque resulte contraproducente abrir otro frente…

Después de irse el diplomático eclesiástico y del jefe de la CIA, Putin recibió a Aleksandr Lukashenko. El mandatario bielorruso dijo que ambos países afrontarán todo juntos y cooperando…

Durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán, Putin se reunirá con Masoud Pezeshkian. Además de la obligada cita con Xi Jinping, Putin sostendrá otro encuentro con Recep Tayyip Erdoğan para hablar del conflicto en Ucrania y la seguridad en el Mar Negro…

¿Por qué los líderes mundiales transitan por caminos tan sinuosos? De facto, enfrentan a un mismo adversario: la complejidad del mundo en que vivimos. No es lo único, pero explica las dificultades de la potencia americana para mantener su preeminencia, al igual que las de China y Rusia para realizar sus planes…

¿’Trampa de Tucídides o complejidad global? Una podría llevarnos a una guerra a escala global; la otra, a la necesidad de un destino acordado y compartido. Cuando se haya resuelto el perfil del siglo XXI, la complejidad seguirá ahí. Nos revela la imposibilidad de que emerja una potencia al modo estadounidense y quizás sí una comunidad de potencias de distinto nivel y de alianzas focales y regionales…

En una de sus últimas entrevistas, Zbigniew Brzezinski expresó:

La complejidad les está diciendo a esos superpoderosos que en realidad no lo son tanto,,,

Hasta entonces…