Entre espías, apóstoles y reliquias

No ha estallado la Tercera Guerra Mundial, pero sí hay una vertiginosa confrontación de espías que se torna implacable. En ella toman parte líderes políticos y religiosos vínculados a la Iglesia Ortodoxa Rusa, a los evangélicos y a cazadores de reliquias. Todos buscando la preeminencia global de su país.

CONFINES POLÍTICOS

Vladimir está desesperado. Cuanto ha hecho en Ucrania no ha sido suficiente para alcanzar la victoria. De usar armas de destrucción masiva, cruzaría una línea cuyas consecuencias no serían fáciles de calcular y ya no podría volver sobre sus pasos. Una guerra con la OTAN no parecer ser una idea sensata, si no ha podido con Ucrania. Es verdad que Kiev recibe ayuda europea, pero eso no significa que Europa tenga las botas puestas sobre el terreno. Esto no es cuestión de misiles hipersónicos, sino de capacidad de combate híbrido multifactorial…

Putin amenaza y presiona tratando de intimidar a la OTAN. De paso, busca atemorizar a la opinión pública para que se vuelque contra sus gobiernos, creyendo que van camino a la guerra. A la par, con incursiones de drones y otras acciones, quiere poner a la OTAN a escoger entre mantener el flujo continuo de la ayuda a Ucrania o apertrecharse ante un eventual ataque ruso…

Hasta ahora, Europa no ha caído en el garlito: dejar caer Ucrania sería abrirle las puertas europeas a Rusia…

Lo realmente peligroso de las maniobras y estratagemas de Putin es que, con tantos malabarismos, podría terminar provocando una guerra mayor. De un lado, la OTAN sabe que no debe ceder al chantaje de un autócrata porque su apetito de poder será insaciable. Del otro, al no lograr sus propósitos, el jerarca ruso se torna cada vez más agresivo. Es un pulso donde también está en juego el temple…

La mesa de negociación entre Estados Unido, China y Rusia parece una quimera. Hablan de la posibilidad de acuerdos, cuando hay una confrontación mal disimulada en otros planos. Espionaje y contraespionaje, guerra de propaganda mediante aparatos de inteligencia, batallas en los campus universitarios y centro de investigación, ejércitos de peones en las redes sociales…

Una guerra en la sombra

El arresto de Wanying Zhang dejó al descubierto una operación de espionaje en torno al hijo de Lai Ching-te, presidente de Taiwán, para chantajearlo con información sobre su vástago. Lo ocurrido forma parte de una red más amplia de espionaje chino en Estados Unidos, según The New York Times, que tendría como objetivos penetrar en el ejército estadounidense, en los enclaves tecnológicos y en las universidades…

Ocurre a los pocos días de la visita de Xi Jinping, donde expresó su deseo de fincar una relación pacífica y armónica con Estados Unidos…

Trump, a su vez, constituyó un grupo de especialistas para impulsar el desarrollo de la Inteligencia Artificial para ganar la competencia por la supremacía global y nombró a un ‘zar de la IA’. Entre Donald Trump y Xi Jinping hay cortesía, pero no confianza…

Asimismo, los servicios de inteligencia sino-rusos sostienen un duelo con sus pares de Francia, Inglaterra y Alemania. Recientemente, el forcejeo se ha vuelto intenso entre rusos y alemanes. El pasado 5 de octubre, de manera inusual, las cabezas del sistema de inteligencia y seguridad de Alemania ventilaron ante la opinión pública los asuntos candentes. Hay una ‘guerra en la sombra’ con Rusia: espionaje, sabotaje, chantajes y desinformación…

El tema escaló al ser detenido August Hanning, que presidiera el Servicio de Información Federal (BND) entre 1998 y 2005, acusado por el gobierno alemán de espionaje y traición, así como Manfred D., su otrora asesor…

Para que tengan una idea de cómo han cambiado las cosas: con las investigaciones que se hicieron sobre la muerte del presidente Kennedy, salió a relucir que el KGB conocía su vida íntima tan licenciosa, pero jamás pensaron en usarla para chantajearlo. “No nos íbamos a rebajar a ese nivel”, dijo uno de ellos. Hoy, el chantaje está a la orden del día…

Los agentes de Xi Jinping viajan al pasado

China se aboca al espionaje en Alemania sobre IA, tecnología cuántica e hipersónica, así como biotecnología. Les recuerdo que la semana pasada, el MI5 alertó sobre la estrategia china en las universidades de prestigio para establecer relaciones en materia tecnológica y mejorar su capacidad de espionaje. La presencia de espías rusos y chinos se repite en varios países occidentales: Finlandia, Letonia, Lituania, etcétera. No faltan las filtraciones que, aunque luego se desmienten, siembran la inquietud. Como el aviso de la CIA sobre un posible ataque ruso mediante drones a España, Francia o Italia…

En esta guerra de espías Xi Jinping tiene su propio MAGA: “Make China Great Again” (MCGA). Hay una corriente de publicaciones que hablan de viajes a través del tiempo, en donde la China de Xi Jinping salva a la del pasado, la de los Ming…

Al apostar por el código abierto, Xi Jinping y sus aliados se hicieron de legiones de desarrolladores alrededor del mundo que pueden personalizarla y usarla a su antojo. Tienen gente ‘trabajando’ para ellos sin pagarles y abaratan los costes de sus modelos, ejerciendo una fuerte presión sobre las tecnológicas occidentales. Actúan así porque cuentan con subsidios de Beijing. La batalla será por una mega IA de código abierto y habrá que dirimir quién la va a liderar…

Obviamente, Estados Unidos y China son los grandes contendientes, mientras Europa busca mecanismos que protejan a los usuarios de falsificaciones y datos erróneos. Por propia decisión, parecen no evaluar alto los proyectos que impulsen el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Paradójicamente, es Ucrania la que lo está haciendo, como lo demuestra Alina Polyakova. La guerra de los drones la ha llevado a un alto desarrollo de unidades autónomas dirigidas por IA…

Estados Unidos… China…Ucrania… ¿Hacia dónde se decantará el futuro? No está decidido todavía…

Apóstoles y guardianes de las reliquias

Como Hitler y la Ahnenerbe de Himmler en sus buenos tiempos, Vladimir Putin también ha enviado a sus agentes en busca de las reliquias del pasado. Bajo el mando del patriarca Kirill, la Iglesia Ortodoxa Rusa se ha enfrascado en una incesante organización de procesiones de la cruz y exposición de reliquias. Kirill, con un pasado como agente del KGB, ha confiado la misión al diácono Andrei Kuraev, teólogo, escritor y filósofo partidario del eurasianismo. El objetivo es ‘movilizar los lugares sagrados’ con tal de fortalecer la guerra eterna o la victoria rápida. En este sentido, Kuraev sostiene:

Esta promoción del espíritu bélico se desarrolla sobre la base de las reliquias de San Espiridión de Trimitonte, cuya mano derecha es muy venerada por los ortodoxos rusos. Putin y Kirill hicieron que el relicario con su mano viajara por varias regiones de Rusia entre agosto y septiembre del año en curso. Asimismo, Putin ha mostrado especial interés en San Dmitry Donskói, príncipe ruso medieval, cuyos restos recién fueron encontrados en la Catedral de Arcángel del Kremlin. Donskói fue decisivo en la victoria sobre los mongoles en la batalla de Kulikovo (1380) y Putin recurre a sus reliquias para levantar la moral por los malos resultados en Ucrania…

En la arena global, Donald Trump cuenta con sus ‘apóstoles’ constituidos por una mezcla de evangélicos conservadores y sus incondicionales políticos. Sobre todo, los primeros están integrados por exclusivos círculos de multimillonarios. Como lo vimos en otra entrega, creen firmemente que Trump es un ‘ungido de Dios’. A ellos se han unido importantes sectores pentecostales y los seguidores de la Nueva Reforma Apostólica…

Una escatología intramundana

Estos fieles seguidores de Trump influyen en el ámbito católico y consideran a Vance y a Rubio como ‘bisagras’ o ‘puentes’ entre católicos y evangélicos. El problema es que el proyecto político que impulsan tiene muchos elementos mundanos. Desde sus propios enfoques, Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin comparten una misma matriz ideológica que se inserta en el populismo autoritario. Aunque hacen referencia a cuestiones espirituales y, en el caso de Trump y Putin, afirman que experimentamos una guerra espiritual, lo hacen en términos de una lucha de poder…

Así como es peligroso creer que nuestro futuro debe estar en manos de ‘hombres fuertes’, igualmente lo es que ellos se lo crean. Es probable que su irrupción en el plano global se relacione con el vacío espiritual generado por la apostasía y el ateísmo. Porque no se trata solo de los tres. Hay una creciente marea a favor de este tipo de proyectos en muchos países. Todos convencidos de que se avecina una confrontación final contra el mal, sea lo que sea que entienden por eso…

Evidentemente, no aceptan la incapacidad humana para resolver el dilema del bien y del mal. O, mejor dicho, la supresión del mal para que impere el bien para siempre. Uno de sus grandes atractivos estriba precisamente en está apoteosis del mal que estamos viendo en todo el mundo. Resulta seductor pensar que el mal puede ser contenido mediante políticas de Estado y proyectos geoestratégicos. Es uno de los errores más graves del nacionalismo cristiano…

Esperan una heroica batalla final, no el retorno del Señor. Una victoria propia, no la del que es “manso y humilde de corazón”. Es otro apocalipsis que nada tiene que ver con el que nos dejó San Juan…

Hasta entonces…