CONfines Políticos
13 de octubre de 2025
Correspondencia: confinespoliticos@gmail.com
En estos días en que se habla mucho de la disputa entre Estados Unidos, China y Rusia por la supremacía global, así como del ascenso de otros países como la India y Brasil o de potencias regionales como Alemania, Inglaterra, etcétera, es importante preguntarnos por los requisitos para ser una potencia, especialmente global. En este sentido, una potencia regional o en ascenso los cumple, pero en grado menor y representan un alto en el camino a la cima. Esto sirve para saber qué tan cerca o qué tan viables son los planes de cada una de ellas, así como la modalidad en que podrían lograrlo sin dar nada por hecho…
Don Antonio de Nebrija tenía razón
Ante todo, una potencia necesita la mejor comunicación posible, requiere una lengua y una escritura de fácil comprensión y difusión. De eso dependerán en buena medida sus posibilidades de cumplir sus objetivos. Desde finales del siglo XV ya lo entendía Antonio de Nebrija. Para este gran humanista y polímata, tomando como referencia a la Roma clásica, todo imperio necesita de una lengua para unificar a la población, educar y transmitir el arte y la cultura, además de procesar los asuntos imperiales. Esta fue una de las claves del éxito romano, que, dotado de un perfil eminentemente práctico, se decantó por el Derecho y las obras monumentales que, hasta la fecha, dan cuenta de su poderío. Sin embargo, uno de sus puntos más débiles era su cultura y terminó subyugada por la griega. Al final y también por motivo eminentemente prácticos, una parte del imperio fue dirigida en latín y la otra, en griego…
¿Cómo estamos en este punto hoy? Si en geopolítica es importante contar con un espectro de influencia, los idiomas también lo reflejan en la relación que guardan hablantes nativos (lengua materna) y no nativos (segunda lengua): el inglés es el idioma más hablado del mundo en ambos aspectos. Pese a todos los pronósticos negativos, mantiene un centro-periferia muy poderoso. Le sigue el chino mandarín como el idioma con más hablantes nativos, pero su irradiación lingüística es sumamente débil: poca gente quiere aprender el mandarín fuera del ámbito chino, proporcionalmente hablando. Por ese camino, es muy difícil que China pueda asemejarse a lo que fue el Imperio romano y el español…
Aunque distante, el español es una de las lenguas más habladas por número de habitantes. La mayoría son nativos, pero distribuidos en distintos países (América) y conserva el área de influencia cultural y lingüística del otrora Imperio español. Más lejos todavía, se encuentra el ruso cuyos hablantes nativos constituyen dos tercios del total. Diríamos que su centro-periferia no es del todo malo, pero es pequeño comparado con los otros tres…

Aquel lejano año de 1492 pasaron muchas cosas: el 2 de enero tuvo lugar la toma de Granada al rendir la ciudad Boabdil (último rey nazarí) a los Reyes Católicos, finalizando la Reconquista. El 31 de marzo se decreta la expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón mediante el Edicto de Granada. El 17 de abril se firmaron las Capitulaciones de Santa Fe, donde los reyes nombraron a Cristóbal Colón almirante, virrey y capitán general de los territorios que se descubrieran, sujetas al cumplimiento de las disposiciones relativas a la fe y evangelización de los naturales. El 11 de agosto, el valenciano Rodrigo Lanzol y de Borja se convirtió en el Papa Alejandro VI, pieza clave en la era de los descubrimientos. El 6 de septiembre partió la expedición colombina para llegar a una isla de las Bahamas, a la que llamaron San Salvador, el 12 de octubre y la Historia cambió para siempre. Fue entonces cuando arrancó un largo proceso que hizo posible la globalización del mundo…
Unidad territorial y administrativa, centralización del poder, unidad en torno a la fe (la expulsión de los judíos se debió a la costumbre de fingir conversiones para seguir practicando en privado el judaísmo) e inicio de una empresa colosal de expansión…
Don Antonio de Nebrija tenía razón: lo único que le faltaba al futuro imperio era la unidad en torno a una lengua y publicó su Gramática castellana el 18 de agosto del mismo año, cuando Colón ya había partido…
La escritura también cuenta
La historia de la Humanidad y de los imperios ha estado ligada a la escritura y aunque hay tres grandes tipos (ideográfica, silábica y fonética), de 1950 a la fecha la disputa por el predominio mundial se ha concentrado en dos fonéticas (inglés y ruso) y una ideográfica (chino). El abecedario latino es el más usado en el mundo y abarca al inglés, al español y a muchas más (América, Europa occidental, África subsahariana y Oceanía). La escritura cirílica se emplea en Rusia, pero también en parte de Europa del Este, Asia Central y el Cáucaso. La escritura ideográfica se usa sobre todo en China, principalmente por el mandarín y aunque está asentada en Asia, no todos los países asiáticos la usan. Por ejemplo, el japonés se basa en una mezcla de caracteres chinos llamados Kanji y silabarios fonéticos Kana (en sus vertientes Hiragana y Katakana), mientras un país como la India prefiere el sistema fonético Abugidas, como lo podemos ver en el Devanāgarī. Empero, estando la India en ascenso tiene un problema parecido al de China, aunque el hindi sea el segundo idioma más hablado en el mundo y se base en la escritura Devanāgarī…
Partiendo de que la escritura china se compone de más de 50,000 caracteres, podemos decir que “aprender chino está en chino”. Para subsanar la desventaja se ha recurrido a la escritura Pinyin, que es una romanización del mandarín mediante el alfabeto latino para escribir los sonidos mezclándolos con dígrafos y acento. Esto ha servido a China para que los no nativos aprendan el idioma y para poder escribir en un teclado actual, lo que sería inviable con los caracteres originales…
Sin embargo, ni así ha podido el mandarín entusiasmar a los demás y podemos concluir que tanto por la vía idiomática como por la relativa a la escritura, China no está en condiciones de ser la potencia global imperante. Con mayor razón agregando que el mandarín no es tan sonoro como el inglés, cuyo timbre de sonoridad explica en buena medida el éxito en el ámbito musical a escala global…
Según datos de Ethnologue, la UNESCO y otros organismos, el inglés es el idioma más hablado en el mundo. El mandarín ocupa el segundo lugar, mientras el ruso se encuentra en el noveno. Viéndolo geopolíticamente y en las dos perspectivas que hemos abordado, hablantes nativos del inglés tienen una diáspora de 13% y su potencial radica en ser un idioma de comunicación universal. La diáspora de rusos nativos oscila entre el 20 y el 30%, pero no es de uso universal. En cambio, la diáspora nativa china es de apenas 2% y tampoco es un medio universal…

El poder de la influencia global
La clasificación de potencia global se determina por la capacidad que tenga un país para influir en otros, basándose en una combinación de ‘poder duro’ (militar y económico) y ‘poder blando’ (cultura y diplomacia). En las variables del poder duro, la disputa es entre Estados Unidos y China, pero no está decidida a favor del gigante asiático. Para empezar, la riqueza del primero y sus aliados es casi el triple de la de China, Rusia y sus afines. Esto nos da una idea para proyecciones geopolíticas y no sólo económicas: hasta el momento, China no ha podido romper la dinámica centro-periferia de su principal oponente. Aunque podría lograrlo en algún momento, tampoco ha podido alcanzar a la economía norteamericana y el estancamiento chino implica aplazar tiempos. Desde el punto de vista del excedente productivo, a Beijing le urge vender sus productos en el extranjero, en vez de importar. Por eso, es un error creer que las alianzas comerciales con China sean una alternativa a la de Estados Unidos…
En el terreno bélico, China tiene la flota naval más grande del mundo, pero Estados Unidos conserva la primacía en capacidad de despliegue global por su red de bases militares. Este es un aspecto importante. Estados Unidos pudo desarrollar al máximo sus proyecciones marítimas porque geográficamente su posición es privilegiada: de un lado tiene el Atlántico y del otro, al Pacífico. China no tiene la misma situación. Su irradiación inmediata es el Mar de China y el Sudeste Asiático. En el aspecto terrestre, está condicionada por los intereses intrincados de sus vecinos y no tiene un sistema de bases navales…

Ser la segunda potencia por su capacidad nuclear y el despliegue militar que eso implica ejercen una fuerte presión sobre la economía rusa, que es pequeña comparada con su población. Según los cálculos del propio Banco Central Ruso, si la guerra continuase en Ucrania sería un grave problema financiero y se prevé que, para finales de 2026, podrían quedar agotados sus recursos para sostener la invasión. En este sentido, lo que debe hacer Donald Trump es mantener a Ucrania en un nivel de combate que no signifique un peligro de guerra mayor y dejar que el tiempo pase. La OCDE, por su parte, prevé que la economía se desacelerará…
En materia de influencia cultural y artística, Estados Unidos sigue a la cabeza sobre todo en la música y el cine, pero también por los medios y los valores o referentes de vida. Aunque China ha crecido significativamente en este caso, apoyada en una fuerte estrategia de propaganda y decisiones calculadas, se ha centrado en tecnología e innovación. En lo que se refiere a diplomacia, de nueva cuenta Estados Unidos conserva el mayor margen de maniobra. Pese a las muchas ocasiones en que no ha podido sacar adelante sus objetivos en la ONU, lo hace por fuera. A Donald Trump se le fue el Nobel de la Paz, pero el que se lo hayan dado a María Corina Machado es un fuerte golpe a Nicolás Maduro y a las dictaduras populistas de América. Junto con haber concretado un alto al fuego en Gaza, acordando la entrega de rehenes por parte de Hamas a Israel, son dos objetivos de buen calado…
Rusia es un actor regional en cultura y diplomacia a través de sus vínculos históricos (el espacio postsoviético) y energéticos con Eurasia. Fuera de lo bélico, no está lista para convertirse en una potencia global, pero podría llegar a serlo…
En el corazón de la batalla
La confrontación para determinar quién será la potencia global número uno en el siglo XXI se localiza en el liderazgo tecnológico y comercial. China ha avanzado mucho y no sólo por presuntos robos de tecnología, sino por avances reales. Su ascenso ha sido acelerado a partir de la llegada de Xi Jinping al poder, recurriendo a enormes inversiones estatales y a una política de sujeción de los principales poderes financieros y tecnológicos chinos. Pese a ello, no se puede sostener una estrategia permanente basada en la primacía del Estado, porque la experiencia histórica demuestra que eso lleva a la quiebra. Su opción por la IA y el sistema 5G han sido un gran acierto, pero dista mucho de alcanzar a su rival, Estados Unidos, que permanece a la cabeza de la innovación. La diferencia de ‘unicornios’ y de calidad universitaria todavía se mantiene…
Quien está muy rezagada es Rusia, Vladimir Putin se ha decantado por la tecnología militar, tal vez obsesionado con la idea de sellar una alianza de verdad con China (poder naval, poder terrestre, y poder tecnológico y comercial). Al presumir de su armamento, especialmente hipersónico, desestima la falta de competitividad de las empresas privadas en tecnología de uso global…
Agregando a países como Alemania, Japón, la India, Corea del Sur, Brasil, Turquía y Arabia Saudita, entre otros, vemos que se trata de un escenario geopolítico y geoeconómico complejo y todavía por decidirse. ¿Qué va a pasar con sus ‘áreas de influencia’? Estados Unidos con su hegemonía hemisférica (América Latina y el Caribe) y cuya larga sombra se extiende a Canadá, México, la Unión Europea y la OTAN (con desajustes a partir del retorno de Trump a la Casa Blanca), llegando hasta Japón y Corea del Sur, en tanto Donald Trump busca replantear su presencia en el Medio Oriente…

China, por su parte, con su irradiación sobre Asia Oriental y el Sudeste Asiático, ya controla financieramente territorios rusos limítrofes (antiguamente chinos). Aquí es interesante observar la caída poblacional rusa en esa región y el crecimiento de la presencia china. No parece avizorarse una guerra en lo inmediato entre los hoy ejes cercanos, pero sí la consolidación del poder de Beijing ahí (no necesita hacer la guerra con Moscú por un territorio que controla casi totalmente). El forcejeo con Estados Unidos se debe a que las inversiones de la Franja y la Ruta apuntan a Pakistán, Laos, Camboya, África y los países insulares del Pacífico, pero igualmente al Medio Oriente y a Europa, empezando por el complejo corredor balcánico…
La situación de Rusia es peculiar. El epicentro estratégico lo tiene en la Eurasia postsoviética y un poco más. Por seguridad, Putin quiere conservar y consolidar el control sobre Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania. Por tradición histórica, con Armenia. Su posición militar estratégica es Siria, por la base militar y las decisiones que pudiera tomar el gobierno que derrocó a Bashar al-Assad. Hasta ahora, la geopolítica de Putin está determinada por dos cosas: el pasado y el miedo. No parece tener cabida en una disputa como la actual, que se desarrolla por la Inteligencia Artificial, los semiconductores, la computación cuántica (que todavía no se concreta), el paso de la tecnología 5G a 6G (y más todavía), así como por la nueva carrera espacial y satelital de alcances no calculados plenamente, pero conectada, entre otras cosas, con el control de las ‘tierras raras’ sean ‘terrícolas’ o ’extraterrestres’…
China y Rusia tienen en mente controlar la tecnología occidental imperando en la obtención de ‘tierras raras’ sobre todo en África. Comercialmente, el proyecto de ambas potencias podría ser una combinación de la Ruta del Ártico y la Franja y la Ruta. Hay muchas formas de ganar una batalla por la supremacía global y esta es una de ellas…
¿Quién ganará? No lo sé. Quizás haríamos bien en recordar lo que decía Zbigniew Brzezinski: con Estados Unidos termina la era de los imperios nacionales y hemos entrado a una realidad global totalmente distinta…
Hasta entonces…
