La lucha por las dos caras de Eurasia

Vladimir teme perder en el tablero geoestratégico de Europa y presiona con una guerra a gran escala. China se ha adueñado de la identidad del extremo asiático de Eurasia, mientras se decide el futuro europeo. Es una confrontación identitaria. De perder Rusia, China podría succionarla o convertirla en vasalla.

CONFINES POLÍTICOS

Vladimir sabe que las cosas se le podrían complicar en poco tiempo. Ucrania le ha asestado golpes muy severos a su infraestructura energética mediante ataques aéreos. Es verdad que los daños estructurales son mutuos, pero las oleadas ucranianas han sido demoledoras en refinerías, terminales petroleras y almacenes comerciales. El 20 de septiembre serán las elecciones parlamentarias y Putin está llegando no solo con las manos vacías: su gobierno reconoce que su capacidad de refinación ha sido afectada en un 10%. Kiev le ha pegado a la base económica del aparato bélico. Así, no se podrá sostener mucho tiempo la ‘operación especial’…

Esto explica por qué el Kremlin aumentó la presión retomando la posibilidad de una guerra a gran escala. Vladimir está aterrado…

Los ‘tambores de guerra’ se tocaron a dos manos: a Trump también le urge un logró espectacular para inclinar la balanza electoral rumbo a noviembre. Rusia recurrió al tema de la guerra con la intención de forzar una negociación y Trump despachó a Steve Witcoff y Jared Kushner a Moscú para replantear el asunto y, luego, a Ucrania…

El nerviosismo es de tal magnitud que el Kremlin bombardeó la sede de inteligencia ucraniana y aeropuertos en el área de Kiev, cuando se suponía que, después de ir a Rusia, los enviados de Trump volarían a Ucrania. Por eso se tuvo que acordar una tregua de tres días…

Este domingo, León XIV hizo un llamado urgente para lograr una salida diplomática considerando el sufrimiento causado. A su vez, estando en puerta la visita del Papa a Metz, el cardenal Jean-Claude Hollerich SJ, arzobispo de Luxemburgo, hizo alusión a las enseñanzas de Robert Schuman, padre fundador de Europa: defender la patria sin despreciar la del vecino y que la frontera sea un puente, no un muro…

El otro extremo de Eurasia

El movimiento fue calculado. Entre las muchas guerras que han ocurrido, Europa ha experimentado directamente las dos más devastadoras. Los europeos saben el precio de las confrontaciones armadas en vidas y sufrimiento. Putin jugó con eso, sabiendo que Trump metería las manos y, de ese punto en adelante, el Kremlin podría recuperar el control de los tiempos geoestratégicos…

Pensando en que China pueda convertirse en la gran potencia del siglo XXI, olvidamos otro aspecto muy importante: Eurasia tiene dos caras, una europea y otra asiática. China prácticamente se ha apoderado de la identidad asiática. China es Asia, eso es indiscutible y no sabemos por cuanto tiempo lo será. Quedémonos con esta realidad: el gigante asiático ha sido avasallador. Sin necesidad de pelearse con Putin, controla centros clave de territorios que Rusia le quitó. Al grado de que, si China se retirara, la vida de esas ciudades fronterizas de Rusia colapsaría…

Es impensable que, en el corto y mediano plazo, la marca rusa pueda fortalecerse…

Ante tal panorama, ¿qué le queda a Rusia que no sea disputar la identidad del otro extremo euroasiático? Como lo vimos en otra entrega, China y Rusia no son aliados propiamente, sino un eje de intereses que convergen pero que podrían no hacerlo dependiendo de la situación. Putin lo sabe y maniobra para que esa coincidencia no desaparezca. Recuerden que recién Vladimir ofreció libre tránsito entre ciudadanos de ambos países. Urgido de respaldo y recursos, Putin propone crear un bloque humano y comercial en común…

Si los planes rusos en Ucrania y Europa fracasan, el sello identitario de Beijing abarcará a toda Rusia también. Putin no tiene opción y es otro detonante de las recientes presiones sobre los europeos…

El escenario tiende a ser más complejo y a diversificarse, lo que hace peligrar al eje sino-ruso…

Los generales rusos y el próximo invierno

La condición para intensificar los vínculos con China sin ser succionada es no solo que Rusia impere en toda Europa, sino que le imprima una nueva identidad. Si en la sociedad europea hay una confrontación entre sus raíces cristianas y la apostasía que pretende refundarla con una impronta intramundana, Vladimir apunta a sacudirse la Iglesia Católica y lo que identifica como la ‘apostasía globalista’…

Pero terminó agosto y empezó septiembre con una intensificación de la diplomacia vaticana para lograr la paz, la guerra híbrida contra Europa tiene altibajos y surgió la iniciativa del Grupo del Rin. El Kremlin teme que la conjunción de lo anterior lleve a un relanzamiento de Europa como espacio geoestratégico. El Grupo del Rin tiene un perfil enfocado a la competitividad, pero el entramado vaticano puede añadirle lo que les hace falta a los europeos: un alma que la dote de identidad…

Putin va contra reloj. Si no logra pronto una paz decorosa y siguen los ataques a la infraestructura energética, será difícil mantener los territorios arrebatados a Ucrania. Al colapso de la base financiera en casa le seguiría el del frente de batalla….

El objetivo de Putin y sus generales es obvio: asegurar las regiones anexadas y lograr un acuerdo ventajoso antes del próximo invierno. A la par, afianzar los proyectos y promesas acordados con Trump sobre el Ártico y los megaproyectos en el estrecho de Bering. He aquí la explicación de dar a conocer la Ruta Marítima del Norte (NSR) en el marco inaugural del megaproyecto Vostok Oil, como alternativa al Canal de Suez…

Por eso, Zelenski ha dicho que la guerra podría prolongarse otro otoño más. Un mensaje directo para hacerle perder la calma al jerarca del Kremlin, que ha cedido poder al aparato de seguridad e inteligencia…

Redibujando el mapa energético de Eurasia

Putin se esfuerza para sostener los intereses con Beijing. La Ruta Marítima del Norte fue difundida en coincidencia con la cristalización de la “Ruta de la Seda Polar” de China, que ha iniciado su servicio regular semanal con la compañía Sea Legend. Reducen el tiempo a la mitad, evitan los conflictos en el Mar Rojo y los filtros de Estados Unidos y la OTAN. Podrían evadir muchas sanciones occidentales…

Así se entiende la trascendencia de incautar un barco ruso de investigación oceanográfica (Professor Molchanov) por parte de Noruega. Fue a petición ucraniana por un laudo, pero los servicios de inteligencia europeos sospechan que estas embarcaciones son utilizadas para actividades de espionaje híbrido sobre infraestructura crítica subacuática de la OTAN en el Ártico, como lo dio a conocer el New York Times…

Aunado al deshielo, la importancia geopolítica del Ártico va al alza. Las operaciones de la OTAN en la ruta ártica giran sobre tres ejes: la Operación Arctic Sentry (a cargo del Comando de la Fuerza Conjunta en Norfolk (EE. UU.), enfocada a los submarinos nucleares rusos; las Fuerzas Terrestres Avanzadas (FLF) en Laponia, diseñadas para prever incursiones rusas y el combate en invierno; el último eje es el Task Force X-Arctic (un despliegue tecnológico avanzado), cuyo objetivo es automatizar la vigilancia ártica con drones submarinos autónomos y sistemas robóticos marinos para vigilar los rompehielos rusos…

Evidentemente, conforme avance el deshielo se tendrán que replantear las acciones geoestratégicas árticas de todos…

La disputa por las dos caras de Eurasia se desarrolla en varios frentes. Dos de ellos son la ruta meridional y la del Ártico. Vladimir sabe que el deshielo irá eliminando la importancia de los rompehielos y acrecentar los lazos con China terminará por fortalecer a Beijing, si pierde en el juego estratégico con Europa y Ucrania…

Hasta entonces…